octubre 18, 2011

Conflicto



Estoy  en el umbral de mis emociones
Calmando tormentas, vaciando las aguas
Que inunda mi cámara.
Es el sendero a la cordura
Que veo a lo lejos y me deslumbra
La voz de mi conciencia está vociferando
Palabras estridentes y nada congruentes
Pero heme aquí sentada en la orilla de mi cama
Mirando perdida y a la vez concentrada
imagenes del tiempo
La batalla de mi ser, está por concluir
¿me vencerá o venceré?
No conozco el final.

6 comentarios:

  1. A veces hay que abandonar el sendero de la cordura, si no, acabaríamos locos.
    Sí, ya se que parece una contradicción :)))
    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Una encrucijada misteriosa, de la cual saldrás victoriosa siempre que te lo propongas.

    Abrazos y gracias por tu visita a mi casita.

    ResponderEliminar
  3. me gusta tu poema. Los conflictos nos recuerdan que estamos vivos.

    un beso

    ResponderEliminar
  4. no conocer el final nos alienta a seguir dando lo mejor de nosotros.

    ResponderEliminar
  5. los senderos de la vida nos suelen llevar a estas fronteras, forman parte de nuestro recorrido...
    finalmente, aflora lo mejor de nosotros mismos.

    un abrazo!

    ResponderEliminar
  6. Hola, gracias a todos por sus comentarios, tan enriquecedores.

    Bendiciones.

    L.

    ResponderEliminar